Transtorno por estrés postraumático

TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

La palabra trauma deriva del griego y significa ruptura, herida. Las definiciones que podemos encontrar hacen referencia a un choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente. O bien, a una o impresión negativa, fuerte y duradera. En el ámbito de la medicina se habla de una lesión duradera producida por un agente 

mecánico, generalmente externo. La palabra trauma aparece por primera vez en el Diccionario de la Academia en la edición de 1956.

Una definición más precisa es que un trauma es una herida duradera que puede ser provocada por variadas situaciones que impactan en la mente de las personas. Cuando oímos hablar de traumas lo asociamos a problemas originados por grandes desastres naturales como terremotos o huracanes, pero ,también, pueden producirlos otros acontecimientos como las guerras, las pandemias- es decir situaciones extremas que afectan a comunidades, incluso países, pero también a situaciones de puede producirse a raíz de experiencias personales (por ejemplo una violación, la violencia de género, abuso sexual, un accidente, un robo, un secuestro…) o por haber presenciado o saber de un acto violento o trágico. El trauma desde el punto de vista psicológico es la reacción a un acontecimiento muy angustiante para una persona. Una experiencia traumática es la vivencia de un suceso impactante, como una pérdida, una muerte, un hecho que provoca un cambio en nuestra vida doloroso e inesperado y que conlleva pérdidas importantes, entre otros. Se trata de una experiencia impactante para nuestra psique. Pero no siempre un acontecimiento grave puede devenir en estrés postraumático. No todas las personas que han soportado un desastre natural padecen un trastorno por estrés postraumático, ni todas las personas que han padecido una guerra generan trastorno por estrés postraumático. Por otra parte, hay personas que desarrollan algunos de estos síntomas de estrés postraumático aunque no hayan vivido la situación límite o extrema. El trastorno por estrés postraumático puede producirse a raíz de traumas personales (por ejemplo una violación, violencia de género, abuso sexual, un grave accidente, un robo, un secuestro…) o por haber presenciado u oído de un acto violento o trágico. Es decir, se trata de un trastorno de ansiedad que puede surgir después de que una persona viva un evento traumático que le causó terror, impotencia u horror extremo.

En resumen, el trastorno por estrés postraumático se origina tras haber sufrido personalmente u observado un acontecimiento grave, extremo o límite (desastre natural, guerra, atentado, epidemia, violación, asalto, homicidio, secuestro, accidente, etc.), en el que está en juego la vida de las personas. Cuando existe riesgo de perder la vida, existen graves consecuencias para la salud mental. La principal es la alta probabilidad de desarrollar el llamado Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). 

El trauma puede causar una amplia sucesión de síntomas físicos y emocionales. Los efectos de los desastres sobre la salud física suelen ser bastante conocidos, con secuelas a corto, mediano y largo plazo. En cambio, no siempre se han reconocido de igual manera los efectos sobre la salud mental, a pesar de haberse demostrado que, en situaciones de desastres y emergencias complejas, se produce un incremento de los signos de sufrimiento psicológico. 

Las personas con este padecimiento sufren diversos síntomas  y no pueden vivir como lo hacían antes del suceso traumático. Dicho estado emocional produce un fuerte malestar psicológico con serias dificultades de adaptación a la vida cotidiana.

Los síntomas del trastorno de estrés postraumático, por lo general aparecen en un período de tres meses desde la situación traumática, sin embargo, a veces se presentan meses o hasta años después.

Vamos a referirnos a algunos de los sentimientos que suelen estar presentes en las personas que padecen TEPT. Son frecuentes los sentimientos de culpa, las reacciones de ira, los sentimientos de hostilidad, de rabia, y las imágenes de agresión contra quien o quienes han generado el daño, o se considera que lo ha generado. Las personas suelen encontrarse un estado de gran inquietud. De manera general, podemos decir que, las personas que padecen trastorno por estrés postraumático presentan un estado emocional en el que predominan la ansiedad, la culpa, la ira, la rabia, la hostilidad, a veces la vergüenza, y con mucha frecuencia la tristeza e incluso la depresión. Se sabe que el trastorno de estrés postraumático tiene una alta comorbilidad con el trastorno depresivo, entre un 60 y el 80% de personas padecen ambos.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es facilitar la elaboración psíquica del trauma para restaurar el funcionamiento psíquico. El tratamiento tiene como finalidad que las personas que han sufrido un trauma puedan recuperar su vida, además de prevenir la aparición de otras patologías. 

Duración

El tiempo del tratamiento dependerá de la intensidad y extensión del daño psíquico así como del momento vital y los recursos psíquicos del sujeto tras la vivencia del trauma.

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