Preguntas frecuentes

¿Cuándo consultar?

Siempre que haya sufrimiento, un sufrimiento que afecte al sujeto impidiéndole desplegar sus capacidades , en alguna, varias o en todas las situaciones de su vida cotidiana.

Dicho esto, es cierto que hay situaciones en la vida difíciles y dolorosas por las que todas las personas pasamos, todos y todas pasamos por diversos duelos a lo largo de nuestra existencia, lo que no quiere decir que siempre sea preciso consultar, pero, en ocasiones incluso en esos momentos vitales por los que todos y todas atravesamos, puede darse la situación de que no podamos realizar solos / solas ese proceso de elaboración del duelo.

¿Cómo podemos saberlo? Es sencillo, si la intensidad del  malestar psíquico es tal que, además de soportar una buena cantidad de angustia y pesar :

  • Nos impide realizar parte o la mayor parte de nuestras actividades.
  • Nos supone una restricción importante de nuestro rendimiento y en nuestras relaciones ya sean académicaslaborales y/o sociales ( familiares, de amistad, de pareja ).
  • Nos impide disfrutar de aquellas actividades, relaciones y situaciones que antes eran placenteras.

Entonces , es el momento de consultar. Nuestra intervención está en relación con el sufrimiento de los sujetos

¿A quién va dirigido?

El trabajo terapéutico que realizo va dirigido a toda persona que sufre en cualquier momento vital:  niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos, adultas y mayores.

A toda persona que padezca un malestar psíquico en sus diversas manifestaciones: ansiedad, miedos, aislamiento, fobias, angustia, trastornos del sueño, dificultades en sus relaciones personales, recuperación tras situaciones de acoso, dificultades con su identidad personal y sexual…

¿Cuánto dura un tratamiento ?

A priori no se puede hablar de un tiempo o duración estándar para la conclusión de un tratamiento.

En líneas generales y con las excepciones que supone la evolución de cada persona, la duración  de un tratamiento va a depender de diversos factores:

  • La intensidad del malestar y sufrimiento del sujeto.
  • El tiempo transcurrido desde el inicio del malestar, es decir el tiempo que lleva la persona soportando el malestar.
  • La edad de la persona que consulta.
  • La estructura de la personalidad de la persona que consulta.
  • Así como los recursos psíquicos de los que dispone el/la consultante.

Podríamos decir, aunque no de una manera absoluta, que a mayor tiempo de sufrimiento mayor tiempo de recuperación.

Por otro lado,  la evolución de un sujeto en un tratamiento no es lineal ni uniforme, no se desarrolla a un ritmo constante, a veces se avanza más rápido y, a veces ,incluso , puede haber retrocesos, que no son para nada indicativos de un empeoramiento, sino todo lo contrario. En un proceso de tratamiento psicológico cada persona tiene su recorrido, en unos casos habrá momentos que los se avanzará lentamente, en otros se darán avances más rápidos y, en ocasiones ,es posible que se reagudicen malestares para después desaparecer definitivamente.

En el caso de la clínica infantil, podemos decir, en general, que los niños y niñas (excepto en los casos graves y muy graves) tienen una mayor rapidez de recuperación al igual que ante otros procesos como traumatismos e infecciones.

En cualquier caso cada sujeto es único en su constitución psíquica, en la manifestación de su sufrimiento, así como en la respuesta al tratamiento psíquico.

Además es importante mencionar que en este caso estamos hablando de tratamientos, ya que en otros tipos de intervención como el apoyo, acompañamiento y seguimientos psicológicos los tiempos son más cortos y con sesiones más espaciadas.

Cada consultante, cada paciente es único y particular. Por ello cada persona necesita su tiempo para superar el sufrimiento con el que llega a la consulta.

Todo tratamiento terapéutico, partiendo de los supuestos psicoanalíticos, supone un trabajo creativo, cada proceso psicoterapéutico es único como única es la constitución psíquica de cada sujeto, por ello el tratamiento se adapta a la singularidad de cada paciente.

Hay que considerar que hay sujetos para los que es imprescindible un soporte psicológico durante toda su vida, de manera similar a cómo acontece en ciertas enfermedades crónicas, pongamos  como ejemplo la diabetes, en la que dependiendo del tipo de la misma, las personas que la padecen precisan medicación durante toda su vida. En el caso de ciertos padecimientos psíquicos, es preciso un soporte psicológico continuo para que no aparezcan los síntomas o la aparición de éstos sean de menor intensidad y frecuencia, para que el quantum de sufrimiento sea el menor posible. Hay sujetos que precisan un acompañamiento psicológico permanente para que puedan realizar una vida normalizada a través de la presencia de el / la analista.

Es importante tener en cuenta que el tiempo psíquico no es el tiempo cronológico. La psique tiene su propio tiempo y su propia lógica. Es verdad que en los tiempos que vivimos se busca la rapidez: comida rápida, reparaciones de coches rápidas, desde hace 50 años se ha producido un rápido y extenso desarrollo tecnológico que hace que sobre todo en las grandes ciudades todo esté acelerado. Pero si pensamos,  en cómo se realizan determinados útiles, ya sean muebles, ropa, etc. vemos que hay dos formas de trabajo: una forma industrial y una forma artesanal en las que desde la elección de los materiales hasta la elaboración final del producto no se llevan a cabo de la misma manera, ni se utiliza el mismo tiempo en cada una de los procesos. El tiempo invertido es menor en los procesos industriales, pero el acabado y la calidad de los productos es diferente. A nivel psíquico un malestar que lleva soportando un sujeto durante una gran parte de su vida no es posible resolverlo en un corto espacio de tiempo.

¿Qué es la psicoterapia?

La palabra psicoterapia procede, por un lado de la palabra de la palabra griega “psyche” que podría traducirse como alma y, por otro lado, está  la palabra terapia que procede del griego therapeía y viene a significar “tratamiento”. Por lo tanto es un tratamiento de la psique, de la mente. Podríamos definir la psicoterapia cómo el tratamiento de aquellos fenómenos y procesos dados en la mente de un sujeto que le provocan un sufrimiento. Los pacientes se encuentran insatisfechos con sus pensamientos, sentimientos y/o forma de comportarse  y buscan ayuda.

La psicoterapia está focalizada hacia la desaparición del síntoma. La psicoterapia no se dirige a la fuente ni al sentido de los síntomas, sino a la desaparición del o los síntomas que trae la persona que consulta. Es un tratamiento dirigido  al síntoma.

Hay dos formas de aplicación de la psicoterapia : individual y grupal. En mi caso, actualmente, practico la psicoterapia individual

Un tratamiento de psicoterapia se puede desarrollar tanto durante un período corto de tiempo como largo dependiendo de la intensidad y presentación de la sintomatología, así como del inicio de la misma hasta el momento de la consulta y, por otro lado, de la personalidad del o de la consultante . Son factores determinantes la intensidad y tiempo que lleva el sujeto soportando ese malestar así cómo el momento vital y los recursos psíquicos del / de la consultante.

Es una técnica terapéutica aplicable en todas las edades, pero no todas las personas que presentan un sufrimiento psíquico es candidato a una psicoterapia.

La psicoterapia se desarrolla entre un/una profesional con la formación necesaria para facilitar el cambio psicológico, y el/la paciente que solicita ayuda para aliviar los síntomas que le producen sufrimiento y malestar. Los síntomas con los que llegan las personas que acuden a psicoterapia son de diversos tipos: aquellos que afectan a la experiencia personal como son intensos sentimientos de inseguridad, tristeza, miedo, rabia, impotencia y/o presencia de ansiedad, anhedonia, apatía, angustia, problemas de identidad, aquellos que afectan a la relación con los demás (problemas para hacer vínculos o mantenerlos, y problemas de comunicación), aquellos que afectan al rendimiento en diferentes ámbitos , es decir, dificultades para realizar sus actividades cotidianas ya sea en la esfera académica, laboral, familiar, de pareja, sexual y/o social.

¿De qué se ocupa el psicoanálisis?

El psicoanálisis se ocupa de lo que no va para ese sujeto y que le hace pregunta.

Opera a partir del sufrimiento y la pregunta del/de la analizante. En un momento determinado algo no marcha, no funciona. A esto es a lo que , en general, se denomina síntoma. Los ejemplos son muchos y diversos : disminución en el rendimiento escolar, académico o laboral, aislamiento social, ansiedad, irritabilidad, tristeza, anhedonia, insomnio, fobias, adicciones, problemas de relación y comunicación, depresión post-parto, miedos, impulsividad, dificultades para disfrutar en compañía de otros/otras o en actividades que hasta ese momento eran placenteras para esa persona, , no superación de secuelas de enfermedades , accidentes, agresiones, clara dificultad en elaborar un duelo………cualquier tipo de malestar. En momentos de nuestra vida nos pasan cosas que van más allá de nuestra voluntad y nuestra conciencia p.ej. después de haber conseguido el trabajo por el que tanto nos hemos esforzado o el título que tanto esperábamos, no podemos disfrutar de lo logrado, es más estamos tristes o apáticos – ya Freud nos alertó en su artículo “  Los que fracasan al triunfar “ .

Los síntomas recubren cierto desorden que no puede expresarse de otra manera, que no puede decirse. Es decir, el psicoanálisis se ocupa del origen, fuerza y el sentido de los síntomas, apunta a desvelar la génesis de los síntomas y las conexiones de la idea patógena que se propone hacer desaparecer, porque sin apuntar a la causa, tras un tiempo el sufrimiento de más volverá a presentarse a través de los mismos síntomas o de otros nuevos. Un síntoma es la forma de expresión de un conflicto interno y a través del síntoma el sujeto nos habla. Es el signo de que algo no funciona. Es una señal que ha de ser descifrada. En el caso de los niños, niñas y los/las adolescentes el sentido de las dificultades de atención, de aprendizaje, de relaciones con los iguales, los miedos ,los problemas de identidad tienen sentido sólo en el seno de una historia. Cada niño, cada niña,  cada adolescente,, cada joven,  cada adulta, adulto, cada mayor tiene una historia. Cada sujeto es particular y de eso se ocupa el psicoanálisis : de la particularidad de cada sujeto.  Un síntoma es la forma de expresión de un conflicto interno y a través del síntoma el sujeto nos habla. El análisis es la respuesta, la justa respuesta a un conflicto intrasubjetivo : No hay psicoanálisis ,por tanto ni transferencia ni interpretación posible si es sujeto no está en conflicto con él mismo. Un síntoma es la forma de expresión de un conflicto interno. Es una señal que ha de ser descifrada,  a través del análisis  se puede descifrar el síntoma, el síntoma de ese sujeto que vehicula un deseo, el psicoanálisis posibilita descifrar el enigma del propio deseo y enfrentarse a él , éste es el reto que nos propone el psicoanálisis . El psicoanálisis es un método de interpretación , de interpretación de los síntomas que afectan al sujeto , que pueden ser los mismos o no del motivo de consulta. Un sujeto puede venir con una queja o malestar que resulta no ser el síntoma que realmente le hace sufrir y del que puede tener conocimiento y empezar a resolver por estar inmerso en un proceso psicoanalítico.

¿Cuál es la finalidad del tratamiento?

El trabajo psicoterapéutico trata de aliviar o eliminar el sufrimiento de la persona que consulta.

¿Cómo es el método de trabajo?

Tanto la psicoterapia como el psicoanálisis trabajan con la palabra. Ese es el medio con el que trabajo. Para algunas personas  estará recomendado un tratamiento de psicoterapia y para otras, un psicoanálisis.

Se inicia el proceso con una primera entrevista, éste es el inicio del acercamiento al sufrimiento de quien consulta. A partir de esta primer encuentro, se mantienen una serie de entrevistas para determinar el alcance del problema y el tipo de tratamiento que es acorde tanto con la singularidad del/ de la consultante.  Cada tratamiento es único e irrepetible como la persona que viene a consultar.

En el caso de los niños y las niñas se utiliza, además de la palabra, el dibujo y el juego en las sesiones. Hay niños y niñas que sólo hablan, pero en general hasta los 12 años, incluso con personas de mayor edad el dibujo puede ser un vehículo de expresión a través del que nos hablan de su particular modo de percibir, soportar y desplegar el sufrimiento. Hay niños/as , adolescentes y jóvenes para los/las que el dibujo es un modo de expresión privilegiado. Aquí es fundamental mencionar que además de las sesiones individuales con el niño, con la niña, con el o la adolescente, las entrevistas con los padres forman parte del proceso terapéutico.

¿Cuándo finaliza el tratamiento ?

Cuando se produce el cese o una clara disminución de la angustia, la ansiedad, las fobias, las alucinaciones y delirios… Es decir, se constata una importante disminución de la sintomatología sino es posible su completa desaparición.

¿Qué es el psicoanálisis?

El psicoanálisis como práctica terapéutica, es un tratamiento psíquico basado en la palabra. La palabra psicoanálisis proviene de las palabras griegas ψυχή [psykhé], «alma» o «mente», y ἀνάλυσις [análysis], «análisis», en el sentido de examen o estudio. Su creador fue Sigmund Freud.

El Psicoanálisis terapéutico es un método de búsqueda de la verdad del sujeto, más allá de los acontecimientos reales, objetivos.

En psicoanálisis hablamos de cura. La palabra cura es la traducción latina del griego therapeía significa cuidado, solicitud, entrega, actividad por la que se atiende cuidadosamente algo.

El psicoanálisis es un tratamiento individual, un abordaje personal, pero siempre tomando  en cuenta el entorno familiar y social del sujeto en análisis. Nuestra subjetividad se estructura en una familia y en una sociedad en un momento histórico dado.

El Psicoanálisis es un tratamiento dirigido tanto a niños/ niñas  como a adolescentes, jóvenes y adultos/as. Pero no es un método terapéutico universal, no es aplicable  a cualquier persona que sufre.

El/la  psicoanalista dirige la cura. Para que se desarrolle un análisis tiene que darse un encuentro presencial entre un/a analista y un/a analizante. La función del analista es permitir que, a través del cuestionamiento de una situación que la persona sufre, emprenda un camino propio sin sufrir de más.

Los instrumentos con los que se opera en psicoanálisis son transferencia e interpretación Por otra parte, el o la analizante debe seguir la regla analítica fundamental que se le propone: la asociación libre.

El / la analista mediante su escucha ayuda a encontrar al sujeto una salida a cosas que él o ella desconocen de sí mismos, pero que le hacen sufrir , que le afectan, que tienen un efecto limitando sus posibilidades, su capacidad de trabajo, de amar, de placer, de relación con otros…

En un psicoanálisis el analista trabaja a modo del escultor que va esculpiendo la piedra, desprendiendo pedazos de la misma, cincelándola hasta que aparece la figura, es decir actúa “per vía di levare”.  Como nos  transmitió Miguel Angel Buonarroti, el gran artista del Renacimiento “¿Cómo puedo hacer una escultura? Simplemente retirando del bloque de mármol todo lo que no es necesario. Cada bloque de piedra tiene una estatua en su interior y es la tarea del escultor descubrirla es decir quitando de la piedra la masa que encubre la superficie de la estatua en ella contenida.

Freud en 1937 en su obra Análisis terminable e interminable, nos decía: “No debemos olvidar que la relación psicoanalítica está basada en un amor a la verdad- esto es, en el reconocimiento de la realidad- y que esto excluye cualquier clase de impostura o engaño”. En este mismo texto leemos que el tratamiento ha conseguido sus objetivos, un  análisis ha terminado cuando se han cumplido más o menos por completo estas dos condiciones: primera ,cuando el paciente no sufra ya de sus síntomas, haya superado la angustia y sus inhibiciones y, en segundo lugar ,que el analista considere que los procesos patológicos no se repetirán.

Lacan en la pág. 567 en sus Escritos en el artículo titulado La dirección de la cura y los principios de su poder 1958, escribió: “El analista pone su cuota: Debe pagar con palabras sin duda, si la transmutación que sufren por la operación analítica las eleva a su efecto de interpretación  , pero también debe pagar con su persona, en cuanto que, diga lo que diga, la presta como soporte a los fenómenos singulares que el análisis ha descubierto en la transferencia “ .)

Recogemos también estas palabras de Lacan en otra parte del mismo texto: “Digo que es en una dirección de la cura que se ordena ,como acabo de mostrarlo, según un proceso que va de las rectificaciones del sujeto con lo real, hasta el desarrollo de la transferencia, y luego a la interpretación……”

¿Qué ofrece un psicoanálisis?

El psicoanálisis ofrece la posibilidad de dejar de sufrir como un destino inexorable.

El psicoanálisis apunta a la verdad particular de cada sujeto. A través de un recorrido la persona crea una nueva manera de estar, sentir y pensar en el mundo.

Es un método dirigido a todas aquellas personas que quieran encontrar respuestas y saber qué les sucede y por qué . A todas y todos las/los que quieran conocer la verdad que se manifiesta, aunque de manera disfrazada en los síntomas,  en aquellos procesos que andan mal en un momento dado de su vida, y que quieren resolverlo para dejar de sufrir.

El psicoanálisis es un proceso de creación. Todo recorrido analítico supone un trabajo creativo y cada proceso terapéutico es único, así como cada intervención analítica es única e irrepetible. No hay dos curas iguales porque cada sujeto es singular en la particularidad de su historia.

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